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Juan Bautista Alberdi – Domingo Faustino Sarmiento

porLBenLMD

 

De Prólogo de Lucila Pagliani

Editorial: Leviatán
Cantidad de páginas: 324 páginas
Lugar de publicación: Buenos Aires
Fecha de publicación: Enero de 2005
Precio: 33 pesos

 

Poco después de la batalla de Caseros, a mediados del siglo XIX, Alberdi y Sarmiento libraron su propio combate en las páginas de la prensa chilena.
No es fácil discernir los ejes de aquella confrontación. En rigor, ambos contendientes tienen mucho en común. Han luchado contra Rosas y son hijos del Siglo de las Luces. Pero pensar y poner en movimiento la edificación de un país abre necesariamente grietas entre personas con ideas, carácter y, desde luego, ambiciones propias.
Es improbable que alguien tome en sus manos este libro sin simpatías a priori por uno u otro de los contendientes. Sin embargo, las diatribas feroces que se endilgan y los argumentos de réplica harán vacilar en su adhesión a quien guste del choque de ideas y aspire a una conclusión honesta. Alberdi no se honra a sí mismo al condenar a Sarmiento por no tener título universitario. Éste vapulea al abogado brillante como quien sacude una alfombra, en un cruce memorable respecto del periodismo, los periodistas y la palabra escrita como medio de vida. La potencia literaria de Sarmiento arrincona por momentos al Alberdi metódico, con ideas profundas que sin embargo el sanjuanino reclama como propias.
¿Qué discuten estos dos hombres singulares? La construcción de un país, bajo el rótulo de organización nacional. La libre navegación de los ríos, el dilema unitario-federal, las ambigüedades de uno y otro a través del tiempo respecto de esta opción inasible. Pero chocan también alineamientos políticos que observados a la distancia no justifican tamaño alejamiento y encono personal entre ellos. Sarmiento califica al contrincante, con virulencia inusitada, por su falta de valor físico, por sus argucias para obtener prebendas y por sus opiniones. Alberdi se defiende en la misma tónica y suple con impiadosa acidez la erupción volcánica de la pluma sarmientina. La disputa teórica y política se desdibuja. Pero esa ausencia refleja otra, de decisiva gravitación y en la cual no parecen reparar los contendientes: no existe una clase social suficientemente enraizada y articulada para edificar la nación que ellos pretenden. La fuerza de las ideas, la potencia creadora, la capacidad polémica, se descompone así en vectores que desvían el objetivo y van a aniquilar al contrincante.
La decisión de reunir en un volumen aquellos textos, 150 años más tarde y en coincidencia con una campaña electoral, bien podría interpretarse como ejercicio de fina crueldad. Para el ciudadano contemporáneo la comparación es insoslayable y la conclusión, obvia: en la Argentina de hoy sus hombres públicos no muestran el talento, la pasión y el coraje de aquellas argumentaciones; la prensa no parece destinada a tales esfuerzos y nadie puede esperar que la Historia registre las peleas por el control de un aparato o por una banca en el Congreso como elevado ejemplo del debate de ideas en la edificación de un país. Mal que pese, la sociedad es una y la altura de quienes la conducen rige la medida de todos. Ése es el regusto amargo que deja la lectura de estas páginas imprescindibles.

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Maldita guerra – Nueva historia de la Guerra del Paraguay

porLBenLMD

 

De Francisco Doratioto

Editorial: Emecé
Cantidad de páginas: 638 páginas
Lugar de publicación: Buenos Aires
Fecha de publicación: julio de 2004
Precio: 49 pesos

 

En una conferencia de prensa de los cancilleres del Mercosur ampliado (el 16-12-04 en Ouro Preto, Brasil), una periodista brasileña preguntó al canciller Celso Amorim si el gobierno daría a conocer los documentos secretos de la guerra de la Triple Alianza contra Paraguay. Con forzada sonrisa el diplomático brasileño respondió: “estamos hablando del futuro, no del pasado”.
Era en efecto una cumbre presidencial destinada a consolidar el Mercosur en todo el territorio suramericano y abonar el camino para arribar a la Comunidad Sudamericana de Naciones. Sin embargo, la pregunta era tan pertinente como inadecuada la respuesta: el pasado irresuelto, la injusticia prolongada, traban y acaso impiden el futuro de armonía y crecimiento que se asegura buscar.
El momento es oportuno, por tanto, para la aparición de un nuevo estudio sobre aquel episodio. Sin embargo, este retorno al trauma aún visible que la Triple Alianza –pero sobre todo Brasil y Argentina, además de Uruguay– causaran al por entonces próspero Paraguay, lejos de contribuir a la recuperación de la verdad a través de revelaciones e interpretaciones nuevas, esgrime algunos documentos desconocidos y otros menos trabajados para dar una vuelta de tuerca sobre la interpretación clásica de la historia oficial. Quedan en la sombra aquellos documentos que el gobierno brasileño se niega a entregar porque, como admitiera el ministro José Dirceu, “son dinamita pura”. El autor denosta a “los revisionistas” que, según él sin fundamento alguno, “responsabilizaban por el conflicto al imperialismo británico”. Desde esa perspectiva Doratioto sostiene que “continuar defendiendo hoy esa interpretación sólo puede ser resultado de la ignorancia histórica o, tal vez, de la natural dificultad de reconocerse equivocado”. Por ignorancia u otras razones, lo cierto es que Maldita guerra está en sintonía con aquellos sectores del poder en Brasil según los cuales este país debe legitimar aquella agresión –y la ocupación territorial resultante– como parte de su reubicación geopolítica en tanto potencia dominante de un bloque suramericano. Desde luego, hay posiciones contrarias a esta concepción de la unidad regional. Y no deja de ser significativo que, cuando esta controversia se aviva, reaparezca la interpretación imperial de la guerra contra Paraguay.

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Memoria política. Transición a la democracia y derechos humanos

porLBenLMD

 

De Raúl Alfonsín

Editorial: Fondo de Cultura Económica
Cantidad de páginas: 342
Lugar de publicación: Buenos Aires
Fecha de publicación: Julio de 2004
Precio: 29 pesos

 

“Corremos el riesgo de que nos derrote el neoliberalismo. Sus gurúes sí piensan para adelante, sí planifican para el futuro. Son cómplices de la globalización insolidaria, conspiran contra el Mercosur y desean un alineamiento automático con Estados Unidos. Son los nuevos cipayos de este siglo”, dice el ex Presidente en las primeras páginas del prefacio, fechado en octubre de 2003.
Por las implicancias obvias y la omisión que supone, en esta severa advertencia reside acaso el punto más débil de esta Memoria política: el recorrido de sus páginas termina mucho antes de que comenzara la etapa de la Alianza, que a su vez llevaría a la actual, en la cual Alfonsín fue y es todo lo contrario de un político retirado, refugiado en la redacción de su autobiografía.
No se trata de negarle al primer mandatario constitucional después de la peor dictadura de la historia argentina el derecho a reivindicar los logros de sus esfuerzos. O explicar desde su punto de vista momentos tan controversiales y aún hoy oscuros como el Pacto de Olivos. Menos aun desestimar la exposición desde su punto de vista de aquella decisión histórica de juzgar a los comandantes asesinos, seguida de los acontecimientos conocidos. Pero de la ágil escritura del ex Presidente –entrenado por años de ejercicio periodístico– este tramo crucial de la historia argentina, del cual es protagonista sobresaliente, no surgen las causas de fondo que llevaron a su fracaso, al reinado de lo que diera en llamarse “neoliberalismo”, al colapso de éste, la articulación de emergencia de un nuevo régimen en el que Alfonsín jugó y juega, tras bambalinas, un papel clave, y al riesgo señalado de que, nuevamente “corremos el riesgo de que nos derrote el neoliberalismo”.
El libro –de imprescindible lectura– expone y analiza los acontecimientos fundamentales ocurridos desde 1983 y hasta la reforma constitucional de 1994. Como un agujero negro queda la formación de la Alianza y aquella olvidada Carta a los argentinos (cuyos lineamientos sería útil comparar con las propuestas económicas predominantes hoy).
Nadie podría acusar con justicia a Alfonsín por falta de lucidez y coraje. Ni por desapego a esa democracia descripta en su Memoria. Tampoco se trata de apelar a interpretaciones psicológicas. La omisión de estas páginas, que impide eslabonar el pasado descripto con el presente y el futuro, reside en la imposibilidad para Alfonsín de arribar a una conclusión que, mientras tanto, ha ido extendiéndose y afirmándose en más y más países de América Latina: entendida desde la lógica capitalista en la etapa del imperialismo, la democracia no puede garantizar el desarrollo, se contrapone al ejercicio real de los derechos humanos y acaba negándose a sí misma como garantía de las libertades individuales y los derechos civiles.
Como para confirmarlo, el autor repitió recientemente el alerta en tono más alto, denunciando intentos de desestabilización y amenaza de golpe. Un gesto que honra al militante a la vez que revela la impotencia de una ideología y sus expresiones políticas.

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Ensayo sobre la lucidez

porLBenLMD

 

De José Saramago

Editorial: Alfaguara
Cantidad de páginas: 424
Lugar de publicación: Buenos Aires
Fecha de publicación: Abril de 2004
Precio: 26 pesos

 

¿Una novela sobre el Voto Protesta? Sí; por sorprendente que resulte, ése es el nudo narrativo de la última obra de Saramago. Pero el hecho electoral y sus consecuencias son más que un eje argumental. Se trata de una proposición. Este prolífico autor cambia el ángulo de mira de su obra anterior y dispara una alegoría sobre el recurso político que le resta a sociedades empantanadas en la ciénaga de la democracia formal. Desde luego, el autor de El año de la muerte de Ricardo Reis sigue siendo merecedor del Premio Nobel, obtenido en 1998. El hecho es que, por hartazgo o militancia, tal vez para reivindicar una rebeldía puesta en tela de juicio a propósito de oportunas manipulaciones de sus opiniones políticas, Saramago narra una ficción que ya ocurrió en un país bien conocido por él: Argentina.
Acaso por eso, explicita que el sujeto es Portugal. La novela comienza en una jornada electoral lluviosa, en la que los electores no concurren a las urnas. Por la tarde, ya con sol, el flujo se regulariza, pero al contar los votos emitidos en la capital del país, el resultado es tan insólito como inesperado: un 75% ha sufragado en blanco. Los representantes del pdd, el pdm y el pdi (partido de derecha, del medio y de izquierda), menos exasperados que perplejos, tratan de elucubrar cómo sacarán ventaja de la situación. El gobierno resuelve convocar a nuevos comicios en el distrito sedicioso. Resultado: el 85% votará en blanco.
Mientras tanto, Saramago se demora en detalles y observaciones. Esta morosidad descriptiva no es ajena a los textos del autor; por el contrario, es un signo distintivo y en ella estriban algunas de sus mejores páginas. Sólo que el punto de partida no es la fantasía o el ensueño. Sobre todo para lectores argentinos, se trata de historia reciente. Resulta, ¿cómo decirlo?… superfluo, incongruente, leerla como novela. Cuando la ficción llega, para imaginar el castigo oficial mediante una retirada del gobierno de la capital y el abandono de los habitantes a su suerte, rodeados por un cordón infranqueable, la narración ha perdido aquella tensión tan propia de Saramago. Hacia la mitad del texto, el autor revela conciencia del callejón al que ha entrado: “los acontecimientos, han seguido su marcha, y nosotros, en lugar de anunciar, como es la obligación elemental de los contadores de historias que saben su oficio, lo que sucede, nos tenemos que conformar con describir, contritos, lo que ya ha sucedido”.
Luego ocurre un giro brusco y Ensayo sobre la lucidez ensambla formalmente con Ensayo sobre la ceguera. Reaparecen los personajes de aquella celebrada obra anterior y comparten el escenario con los nuevos. La narración recobra, en el último tercio, el ritmo y la magia del gran escritor. ¿Qué ocurrirá con ese voto en blanco espontáneo y masivo? El desenlace sobreviene. Descartado el final feliz, Saramago no puede tampoco incurrir en la fácil opción del escepticismo o la proclama. Leer para juzgar. La pregunta es si la literatura puede dar cuenta por este camino de los grandes dilemas político-existenciales latentes en foros mundiales, a los que la juventud concurre masivamente y donde Saramago es ídolo.

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El respeto – Sobre la dignidad del hombre en un mundo de desigualdad

porLBenLMD

 

De Richard Sennet

Editorial: Anagrama
Cantidad de páginas: 300
Lugar de publicación: Barcelona
Fecha de publicación: Diciembre de 2003
Precio: 49 pesos

 

En montañas de papel encuadernado, no abundan los libros pletóricos de ideas originales, enhebradas con inteligencia. He aquí uno.
Esta afirmación no supone compartir la tesis del autor, esforzado por alcanzar la dignidad individual y el respeto mutuo en un momento histórico en que cunde lo contrario, sin poner como requisito previo una mudanza de la estructura socioeconómica. Pero la sensibilidad y la penetración de Sennet dejan al lector un saldo gratificante, educativo, y la posibilidad de mirar el mundo con mayor amplitud y claridad. “La sociedad moderna carece de expresiones positivas de respeto y reconocimiento de los demás”, dice el autor en las primeras páginas. Y adelanta: “Al igual que muchas hambrunas, esta escasez es obra humana; a diferencia del alimento, el respeto no cuesta nada. Entonces ¿por qué habría de escasear?”.
Acaso en esas líneas se resume la filosofía del autor. Sin embargo el desarrollo muestra con rigor las dificultades de un mundo en el que el “Estado de bienestar” se derrumbó, lo que vino luego (bajo el marbete de “neoliberalismo”) agravó todo el cuadro social y cultural, y ahora la incógnita sin respuesta es cómo recuperar lo perdido sin recaer en las falencias, brillantemente descriptas, del añorado “Estado de bienestar”.
En su recomendable libro anterior, La corrosión del carácter, Sennet había logrado una fórmula equilibrada para explicar ese fenómeno en el mundo contemporáneo apoyándolo constantemente en su experiencia propia. Casi un retrato de época con finos intrumentos de interpretación y una biografía como telón de fondo. Aquí se repite el recurso, pero con menos fortuna. Hay por momentos una cierta artificialidad, como si la inclusión de la anécdota fuera un pedido del editor y no una exigencia del pensamiento del autor, quien por cierto alude él mismo a esta limitación. Sin embargo, la traba mayor de este formidable esfuerzo es que para Sennet, quien se enorgullece de su familia comunista y acaso se considera a sí mismo un neomarxista, en el horizonte de la humanidad sólo hay un libro de Keynes. Y también, por cierto, aquel dictum de Hegel, para quien no hay peor ofensa a la verdad que defenderla mediante una anécdota.

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Testamento político. Y otros escritos sobre política y filosofía

porLBenLMD

 

De György Lukács

Editorial: Herramienta
Cantidad de páginas: 190
Lugar de publicación: Buenos Aires
Fecha de publicación: Octubre de 2003

 

Puede parecer anacrónico publicar en estos tiempos una recopilación de textos de Lukács, el célebre marxista húngaro. No lo es, por más de una razón. Ante todo porque las hondas conmociones en curso en todo el mundo –y específicamente en Suramérica– ponen de nuevo a la orden del día temas que una rara combinación de superficialidad y cobardía enviaron prematuramente al desván (en primer lugar el tema del poder, de la organización capaz de alcanzarlo y sostenerlo y de la relación de ésta con las clases sociales). Pero también porque replantea una cantidad de temas polémicos en las filas multifacéticas de quienes se reivindican marxistas. Entre ellos la revalidación –o no– de la dialéctica materialista, el lugar de Engels en la conformación del corpus teórico marxista, la llamada “filosofía de la praxis”, o los entrelazamientos entre clase obrera, conciencia y partido revolucionario.

Lukács es una figura singular. En 1919 se unió al PC de Hungría y poco después sería ministro de Cultura del efímero régimen de Bela Kun. Crítico literario y dueño de una vastísima cultura, fue sin embargo defensor del realismo socialista. Es autor además en los años 1920 de una obra de relieve, Historia y conciencia de clase, cuyas tesis dominantes autocriticaría luego por haberla concebido “en términos puramente hegelianos”, errando en la naturaleza de la relación objeto-sujeto y confundiendo objetivación con alienación, lo cual daría lugar, según sus palabras, “a una construcción puramente metafísica”. Por ese entonces, se oponía fieramente a Lenin desde la izquierda en las filas de la recién fundada Internacional Comunista. El Lukács maduro, tomada ya distancia filosófica del idealismo, se lamenta de que “son precisamente aquellas partes del libro que yo veo teóricamente falsas las que han tenido mayor influencia”. Por ejemplo, aquello que se daría en llamar “filosofía de la praxis”.

Esta recopilación no da cuenta de tales debates pero tanto el “Testamento” mismo (penoso alegato contra Trotsky destinado a recuperar la afiliación al PC), “Las tareas de la filosofía marxista en la nueva democracia”, “Más allá de Stalin”, o el intercambio de cartas con János Kádár, permiten adentrarse en ellos a condición de recuperar el contexto histórico y el tenor de los debates teóricos y políticos que atravesaron el pensamiento revolucionario durante la prolongada y prolífica vida de Lukács.

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Letras de la memoria

porLBenLMD

 

De Varios Autores

Editorial: Secretaría de Cultura de la Nación
Cantidad de páginas: 100
Lugar de publicación: Buenos Aires
Fecha de publicación: Enero de 2002

 

La Secretaría de Cultura de la Nación inició la publicación de una recuperación bibliográfica de autores argentinos, mediante la colección Letras de la Memoria. Según su titular, Rubén Stella, “esta iniciativa también sirve para darle marco a una concepción sobre el rol del Estado”.

Los primeros cinco títulos editados son Nación y Cultura de Héctor P. Agosti; ¿Qué es el ser nacional? de Juan José Hernández Arregui; Beneméritos de mi estirpe-Esbozos sociales de Jorge M. Ford; Antología de Tarja, selección de Alicia Poderti; y La Ramada-La Leyenda de Santos Vega de Robert Lehmann-Nitsche.

Están anunciados Personas en la sala (narrativa) de Norah Lange; Escritos sobre cultura popular de Bruno Jacovella (ensayos); El hombre que se olvidó las estrellas (narrativa) de Angel María Vargas; Angélica Mendoza-Antología (ensayos sobre filosofía y cultura). El proyecto incluye la edición de veinte títulos y un total de 60.000 ejemplares.

La Comisión Asesora Honoraria integrada por Horacio Sanguinetti, Manuela Fingueret y Gigliola Zecchin (Canela) seleccionará autores y obras que se incluirán en próximas ediciones. El responsable editor de la colección es Domingo Arcomano.

“Administrar el Estado en un proceso de transición institucional tan dramático y peculiar como el que vivimos no significa, como creen algunos, postergar decisiones para refugiarse en la cómoda poltrona de la burocracia”, explicó en el acto de presentación el titular de la Secretaría, Rubén Stella. La colección será entregada gratuitamente a las bibliotecas públicas, mediante la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares (CONABIP).

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Historia de la escritura. De la Mesopotamia a nuestros días Y en el mundo occidental

porLBenLMD

 

De Louis Jean Calvet y varios autores

Editorial: Paidós y Taurus
Cantidad de páginas: 264
Lugar de publicación: Barcelona y Madrid
Fecha de publicación: Diciembre de 2001

 

Antes de arribar al oscuro entresijo de bits y bytes, entre la piedra hendida a golpes y la conservación de impulsos electromagnéticos, la escritura recorrió un arduo camino, siempre enigmático. Transcurrieron unos 6 mil años, si se cuenta a partir de las inscripciones halladas en vasijas en la región de Susa. O 32 mil, si se toma como expresión de escritura el grabado negativo de manos humanas sobre la piedra. Aunque resulte paradojal, escribir y leer no fue necesariamente –ni es– el medio para difundir conocimiento: a menudo fue –y es– un modo de mantenerlo oculto. En todo caso el saber, siempre instrumento del poder y de lucha contra él, fue también siempre escrito y leído.

Contra la noción corriente de que a partir de su original capacidad manual el hombre obtuvo el habla y la plasmó luego en escritura, para recuperarla en la lectura, Louis Jean Calvet propone observar “la escritura no tanto con relación a la lengua como a (…) lo pictórico y lo gestual”. A partir de esta noción el autor demuele a Rousseau –“el dibujo de los objetos corresponde a los pueblos salvajes; los signos de las palabras y de las proposiciones a los pueblos bárbaros; y el alfabeto a los pueblos civilizados”–; arrincona a Levi-Strauss y condena a Saussure. Al margen de esta controversia, Calvet compone una historia de la escritura tan sólida como apasionante, al cabo de la cual admite que “el hombre sintió desde bien pronto la necesidad de retener el lenguaje oral recurriendo a medios gráficos”. Cómo los descifró y recuperó es materia de otro libro fascinante, elaborado por trece autores bajo la dirección de Guglielmo Cavallo y Roger Chartier. El lector, “nómade dedicado a la caza furtiva”, es llevado por la historia del acto que ejecuta, desde la lectura en voz alta en la Grecia preclásica, a la expansión de las bibliotecas en los siglos XIX y XX (impulsada con motivos opuestos por burgueses y proletarios).

Hoy, con un porcentaje descendente de analfabetismo y crecimiento del número absoluto de iletrados, la lectura aparece, a la inversa de la televisión, “fuera de canon”, como “fenómeno fragmentado y diseminado y absolutamente carente de reglas, excepto a nivel personal o de pequeños grupos”. La historia de estas dos actividades esenciales de la humanidad, además de aventar pesimismos a la moda, remite a la acción en la que se funda la palabra y actualiza el latigazo del Mío Cid: “Lengua sin manos: ¡quom osas fablar!”.

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La identidad internacional de Brasil

porLBenLMD

 

De Celso Lafer

Editorial: FCE
Cantidad de páginas: 150
Lugar de publicación: Buenos Aires
Fecha de publicación: Junio de 2002

 

No es preciso coincidir con la óptica, el basamento conceptual o las conclusiones del autor, para valorar este pequeño libro del canciller brasileño. Y gratificarse leyéndolo: es inhabitual por estos tiempos –y en estas latitudes– hallar un alto funcionario con ideas y líneas de acción estratégica claras y distintas. El origen académico del texto, transformado en libro durante el año 2000, no obsta para que sus páginas sean de llana lectura.

Lafer parte de una reivindicación histórica de la diplomacia brasileña y fundamenta “la fuerza profunda, de larga duración”, determinante según su opinión en “la organización del espacio sudamericano como ambiente favorable a la paz y el desarrollo que ha sido, desde (el Barón de) Rio Branco, una constante de la política exterior brasileña y un componente fuerte de la identidad internacional de Brasil”.

No faltan fundamentos para laudar esa continuidad. Pero de hecho el canciller se impone al historiador y el político al académico: el libro es ante todo un programa de acción, que si bien guarda correspondencia con la tradición de Itamaraty, cobra un nuevo carácter –y singular vigor– con el equipo que Lafer integra, cuyo punto más alto fue “la inédita e innovadora Reunión de Presidentes de América del Sur, llevada a cabo en Brasilia los días 30 de agosto y 1 de septiembre de 2000” (*1).

Aquel acontecimiento –reiterado recientemente en Guayaquil– plasma un conflicto hemisférico que gravita hoy sobre cada país del área.

 

1 Dossier “La hora de Sudamérica”, Le Monde

diplomatique, edición Cono Sur, septiembre de 2000.

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Amérique Central. Les naufragés d’Esquipulas

porLBenLMD

 

De Maurice Lemoine

Editorial: L’Atalante
Cantidad  de páginas:810
Lugar de publicación: Nantes
Fecha de publicación: Abril de 2002

 

Esquipulas, pequeño poblado guatemalteco, dio su ignoto nombre al acuerdo firmado el 7 de agosto de 1987, que marcaría, señala el autor, “lo que aún se considera el punto de partida de la democratización y de la construcción de la paz en América Central”. Puede que hoy la palabra Esquipulas no tenga significación alguna para la mayoría de quienes se interesan por la actualidad y el futuro de América Latina. Sin embargo, con la irrupción de una nueva etapa en la relación entre Estados Unidos y los países al Sur del Río Bravo resumida en hechos tales como el fallido golpe contra Hugo Chávez en Venezuela, el colapso argentino y el surgimiento del dirigente campesino Evo Morales en Bolivia, es oportuno volver sobre aquel momento crucial de la historia reciente.

Los años ‘80 estuvieron signados por la revolución sandinista en Nicaragua, el avance impetuoso de las guerrillas del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional en El Salvador y de la Unión Revolucionaria Nacional Guatemalteca. La otra cara de esta medalla fue la intervención directa de Estados Unidos en la región en el marco de una contraofensiva estratégica tan abarcadora como el desafío al que Washington debía enfrentar por entonces. A través de esta crónica histórica minuciosa y abarcadora, Maurice Lemoine presenta al lector el contexto real de aquella confrontación trascendental, expone a los protagonistas y permite observar el papel de cada uno y su evolución desde entonces.

Observando este pasado a la vez reciente y remoto, el presente aparece bajo otras luces. El registro de los hechos deja mal parado no sólo a Estados Unidos, con su ejército mercenario asentado en Honduras y operaciones terroristas de la CIA en toda la región, sino también al Vaticano y la socialdemocracia internacional. Dice Lemoine: “Después de una fase de fascinación por la revolución sandinista, la Internacional Socialista toma distancia, con la argucia de la radicalización del régimen y la presencia un poco demasiado visible de su aliado cubano. El viraje coincide con la mudanza ideológica que lleva a los socialistas europeos y latinoamericanos (…) al compromiso con el pensamiento neoliberal”. La experiencia del istmo, las conductas de las dirigencias, la evolución económica y política (todo registrado sin anestesia por el autor) permiten observar desde otra perspectiva la situación actual en toda América.

Pasando de los hechos cotidianos al registro de los grandes dilemas teóricos y políticos, Lemoine describe la vida en las maquilas y los zigzagueantes pasos de las izquierdas frente a una realidad que el autor capta en sus detalles: “Si el ‘primer mundo’ interpreta la caída del muro de Berlín como el ‘triunfo del capitalismo’, América Latina continúa en la experiencia desastrosa del ‘capitalismo real’”. O como le confiesan a Lemoine las obreras de una maquila en Nicaragua: “ellos son peores que los gringos”; lo cual en buen romance traduce una conclusión temible: la explotación en la fábrica es peor que la guerra en la montaña…